Elige fichas de 1.º de Primaria para lectura inicial, cálculo, números y relojes. Cada propuesta trabaja una habilidad concreta y muestra su PDF antes de descargarlo. La selección sirve como práctica complementaria, no como un curso completo.
En matemáticas, un adulto puede leer la consigna para que el niño se concentre en las cantidades. En lectura, aclara qué fragmento debe leer solo. Ajustar esta ayuda evita confundir dificultades de lectura con dificultades de cálculo.
Los dibujos y las rectas numéricas siguen siendo útiles para explicar operaciones. Después del intento, compara con la solución y pide que se justifique el resultado. Elige el intervalo numérico y la dificultad del reloj que ya se hayan trabajado. Gaston, el caracol cartero, propone completar veinte números que faltan del 1 al 50. Cinco filas de diez casillas, el ejemplo 19–20–21 y dos pequeños retos trabajan la serie y los cambios de decena. El laberinto del abecedario guía a Mila hasta su libro siguiendo 27 letras, incluida la Ñ. La siguiente letra está en una casilla vecina; hay un abecedario de apoyo y una solución separada. El juego del conejo propone unir cinco dibujos con sus letras iniciales mayúsculas. El ejemplo sol–S introduce la actividad. La guía aclara los nombres previstos y las soluciones muestran las parejas. Malo, el búho, registra las visitas al parque con marcas de recuento. Doce registros hasta 20 permiten leer grupos de cinco y marcas sueltas, con un ejemplo explicado y soluciones aparte. Kimi, el koala, busca los vecinos inmediatos de ocho números de dos cifras. El ejemplo 29–30–31 y los cambios de decena trabajan el anterior y posterior hasta el 99, con soluciones aparte. Romy acompaña doce comparaciones hasta 99. Los ejemplos muestran cómo comparar primero las decenas y después las unidades; dos retos permiten encontrar varias respuestas. Las etiquetas del taller de Milo permiten practicar la escritura de los números del 1 al 20 con letras. El castor Noé propone ordenar cuatro grupos de siete números hasta 50. Un ejemplo guía la comparación de decenas y unidades; los vagones se revisan con las soluciones separadas. Zoe, la lechuza, propone repasar y completar cuatro polígonos. Añadir dos lados al rectángulo, pentágono, hexágono y octógono ayuda a observar los vértices y cerrar los contornos. Las perlas de Lila permiten inventar seis formas de sumar diez. El niño elige ambas partes, las representa en un marco de diez y comprueba la suma. Se admiten varias respuestas. Los puentes de Leo permiten unir cuatro restas con sus respuestas y otras cuatro con cálculos equivalentes, practicando la igualdad hasta10. Nora, la lechuza, propone dos tablas de doble entrada con dieciséis sumas hasta 20 y práctica de filas y columnas.